Ley de economía del conocimiento

Ley de economía del conocimiento

Después de aprobada la Ley para impulsar el sector de Comercio Exterior, conocer sus aspectos positivos dará un mayor conocimiento con el fin de aplicarlos.

La flamante ley de economía del conocimiento, está constituida por actividades productivas viables de ser exportadas y que se caracterizan por el fuerte uso de tecnología, con requerimiento de personal sumamente calificado. Esto incluye a los profesionales que exportan sus servicios.

Lo relevante de la ley de economía del conocimiento, es que genera una mejora en donde se puede expandir el sector en un doble sentido. Por un lado, se empujará una economía federal, ya que habrá más empleo en todo el país, ya que no se necesita centralizar: todo es por medio de tecnologías. Por el otro, se abrirán mercados internacionales, lo que impulsará el comercio exterior, para una economía de punta.

Como para contextualizar, podemos citar datos del 2018, que salen del Observatorio de la Economía del Conocimiento del Ministerio de Producción, el cual indica, que los servicios basados en el conocimiento, generaron en dicho periodo exportaciones por u$s 6028 millones. Esto equivale al 8% del total de bienes y servicios exportados por segundo año consecutivo.

Mirando a futuro, estiman que la ley de economía del conocimiento, genere 220.000 nuevos puestos de trabajo  en los próximos 10 años y que genere u$s 10.000 millones exportados. Sin dudas, es una gran apuesta, a la que se deberá respaldar con los sucesivos gobiernos a los cuales les toque gobernar el país, ya que se trata de un desarrollo constante en donde lo que prevalecerá es la visión en el largo plazo.

Con todos estos datos estimados, se espera que en los próximos años la ley de economía del conocimiento se convierta en el segundo sector más exportador del país, detrás del campo que desde siempre viene siendo el indiscutido número 1. Sin embargo, este dato no es menor, ya que demuestra que estar atentos a las nuevas tecnologías, puede cambiar los ingresos de un país y no solo eso, también su impronta de cara a cómo se ve al mundo.